Migrar en familia: El primer mes, lo que nadie te cuenta.

Si sientes que llegó la hora de comenzar una nueva aventura en familia, que ya no estás cómodo en tu país, que la seguridad es cosa del pasado o que quieres darles a tus hijos una vida diferente, esto es para ti.

Una a una comienzan a salir todas las cosas de tu casa. Esas cosas que compraste con tanto cariño, esos recuerdos, la ropa que usaron tus hijos cuando chicos, sus juguetes, toda la vida de nuestra familia… Metes la ropa que queda y los recuerdos familiares en algunas maletas y partes rumbo a tu próxima vida.

Las despedidas

Las despedidas son difíciles, todos cuestionan la decisión y hacen lo posible porque te quedes. Algunos te confiesan que quieren hacer lo mismo, pero no se atreven, o sus parejas no están de acuerdo. 


En la familia nos debatimos entre lo que no queremos dejar y lo que soñamos conseguir. Es una mezcla de sentimientos muy profundos, dolorosos… es un desgarro de la realidad en que vivimos, es un duelo!


La noche antes de partir

No has dormido nada: los nervios de que nada se quede o se pierda, de despedirse de todos, de cómo los niños están procesando lo que sucede y… ¿si me falta un papel? 

¿Realmente será lo mejor para nosotros? ¿Y si nos equivocamos? ¿Me puedo arrepentir ahora?... No, la verdad es que nos arrepentiremos sino intentamos este cambio en nuestras vidas.


El día D

Llega el día, toman las maletas y parten camino al aeropuerto, familia y amigos se despiden. Entre lágrimas, abrazos y nervios, completas todos los formularios de viaje y tomas las últimas fotografías juntos. 

Pasas aduana, y el cansancio y la pena te golpean fuertemente… 

El viaje se siente más largo y difícil de lo normal. Cargas mucho peso, emociones, inseguridades, cansancio físico y emocional. 

Cómo padres, tienes que dar lo mejor de ti, mostrarte seguro y ayudar a tus hijos a lidiar con este momento, pero la verdad es que a ti tampoco te da.



Llegada al nuevo país

Llegan todos agotados, con miedo de que alguna maleta se haya perdido en el vuelo. Contienes el aire, hasta que una a una comienzan a aparecer.

Tomas un par de taxis, ya que con tantas maletas, no puedes ir en uno solo.

Llegas al hotel o departamento que arrendaste para llegar los primeros días. Bajas las maletas… y ahora qué hacemos?

Avisar que llegamos bien, comer y dormir después.

Recuerdo haberme despertado asustada por el silencio. Habían pasado 16 horas desde que nos acostamos… y todos seguían durmiendo.



La primera semana

Mantienes contacto seguido con la gente de tu país, sales a caminar y a conocer tu nueva ciudad. Todo es atractivo, todo te llamará la atención. 

Estarán emocionados, relajados, felices y después de cada llamada al país de origen… terminarán con algo de pena.

La sensación es como estar de viaje familiar.

En temas prácticos, necesitarás conseguir un plan de telefonía móvil, y seguro que no comprenderás nada, porque será completamente diferente a lo que acostumbrabas.

El supermercado es una tarea titánica, porque si te cambias a un país con una cultura diferente y/o otro idioma, tendrás que descifrar cada producto para saber qué comprar. Envases nuevos, marcas nuevas, precios diferentes a los que acostumbrabas, alimentos nuevos, no encontrarás cosas que acostumbrabas a comer… 

Tendrás que experimentar y equivocarse muchas veces antes de dominar la comida en tu nuevo país.

El problema está, en que por todo el cambio, nuestro cerebro está en estado de alerta y no quiere más cambios. Por lo que probar nuevas comidas y no comer lo que acostumbrabas, no es entretenido ni fácil. Te aconsejo tener paciencia con este tema, especialmente con los niños.


Desde la Segunda a la Cuarta semana

Comenzarás a hacer una lista de todas las cosas que necesitas para establecerte con la familia: Documentos, colegios, trabajos, vivienda, auto…

Al principio comenzarás con fuerza a trabajar en los temas de tu lista, pero poco a poco te irás frenando por miedo. Tu cerebro te gritará cada vez más fuerte “No quiero más cambios!!”

Mi consejo es: un día a la vez. Si uno tiene fuerza, va a hacer trámites, sino el otro y si ambos están cansados. Respiren 2 días, salgan a la calle y a la naturaleza, permitanse descansar y dejar que el cerebro salga del estado de alerta máxima.



¿Cómo puedes facilitarte este mes?

  • Lleva todos los papeles en orden dentro de una carpeta y respaldados en tu mail.

  • Arrienda desde antes un lugar para llegar.

  • Coordina los taxis desde el aeropuerto. Negociar después de un viaje de migración, es difícil.

  • Estudia el idioma lo que más puedas.

  • Aprende de la cultura antes de partir.

  • Haz lo posible por hablar con alguna familia que ya esté en tu nuevo país para que te pueda orientar.

  • Conversen en familia de cómo están procesando las emociones.

  • Ahorra lo más posible para estar tranquilo económicamente por un tiempo.

  • Anota en un mail o un documento online, las razones por las cuales decidieron migrar. Te servirán para leerlas después.

  • Siempre emigra de forma legal. Te ayudará a reducir el nivel de estrés.


Pero por sobre todo…

  • Fortalece tu relación matrimonial antes. El estrés y los cambios la pondrán en juego.

  • Crea un plan financiero para el primer año de cambio.

  • Mantén contacto con un psicólogo de tu país de origen. Todos en la familia lo necesitarán en algún momento y poder decir lo que te pasa en tu idioma y a alguien con tu misma cultura, te ayudará mucho.



¿Has migrado en familia alguna vez? ¿Cómo fue tu experiencia? o ¿te gustaría hacerlo, pero no sabes cómo?


Con cariño,
Jesu

PD: Si necesitas ayuda para crear un Proyecto de Vida Familiar en otro país, ordenar las Finanzas Familiares y/o conversar temas difíciles, puedes agendar una asesoría Aquí.

Jesu Alessandri

Hola, soy Jesu!!

Mediadora Familiar Financiera.
Te ayudo a hablar de Finanzas Familiares con tu pareja, sin peleas, para que puedas fortalecer tu matrimonio y vivir en paz. 🏆

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